La Fiscalía General de la Nación logró la condena de Simeón Pérez Marroquín, señalado como intermediario entre los determinadores y el grupo criminal que ejecutó el magnicidio del senador y precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay, ocurrido el 7 de junio de 2025 en el occidente de Bogotá.
De acuerdo con el ente acusador, Pérez Marroquín aceptó su responsabilidad mediante un preacuerdo judicial, en el que reconoció su papel en la organización y coordinación del atentado. Una juez penal de conocimiento avaló la negociación y lo condenó a 22 años y 4 meses de prisión por los delitos de homicidio agravado, concierto para delinquir agravado, uso de menores en la comisión de delitos y fabricación, tráfico y porte de armas de fuego.
Las investigaciones establecieron que alias “El Viejo” fue contactado para planear el ataque y delegó la articulación del crimen a Elder José Arteaga Hernández, quien habría definido la logística y los roles de los demás implicados.
Asimismo, se comprobó que el hoy condenado realizó seguimientos previos a la víctima en marzo de 2025, cuando el entonces precandidato fue vigilado y fotografiado durante una reunión política en el suroccidente de la capital.
Uno de los elementos clave en la investigación señala que Pérez Marroquín entregó el arma de fuego utilizada en el crimen a Katherine Andrea Martínez Martínez, la cual había sido modificada para aumentar su capacidad letal.
Tras el atentado, el condenado también facilitó la huida de Martínez Martínez hacia el departamento de Caquetá, donde, según la Fiscalía, sería entrenada por la estructura Segunda Marquetalia de las disidencias de las Farc en tácticas de francotirador y manejo de drones.
La Fiscalía destacó que esta condena representa un avance significativo en el esclarecimiento del magnicidio, uno de los hechos más graves contra la democracia reciente en Colombia, y reiteró que continúan las investigaciones para identificar y judicializar a los autores intelectuales del crimen.


