Bancolombia sigue apagado este jueves y promete reportes cada dos horas

Por segunda vez en la semana, miles de usuarios de Bancolombia amanecieron con la sensación de estar “desconectados” de su propio dinero, al menos por los canales digitales. El banco confirmó que el mantenimiento anunciado en la noche del 25 de febrero continúa y que, por ahora, la operación completa no se ha restablecido.

En un nuevo mensaje, la entidad respondió al malestar creciente: “Sin excusas. Con transparencia. Vamos avanzando. El proceso que iniciamos anoche no ha finalizado”. A renglón seguido, anunció un esquema de seguimiento para contener la incertidumbre: “Daremos avances cada dos horas a nuestros clientes y la opinión pública”.

La preocupación no es menor. Bancolombia —que atiende a 26 millones de clientes— ya completaba más de diez horas con varios canales fuera de operación, justo después de haber atravesado dos jornadas consecutivas de fallas que obligaron a apagar sus servicios. El banco, además, dejó abierta la puerta a que el proceso se prolongue: advirtió que el mantenimiento podría extenderse “durante varias horas más”.

Un “apagón” que se repite y una noche en modo contingencia

Según la versión del banco, el nuevo mantenimiento se activó “apenas unas horas” después de haber superado los incidentes previos. Pero el alivio duró poco. La vuelta a la inestabilidad reavivó la pregunta que se repite en redes: ¿por qué Bancolombia no logra sostener sus servicios virtuales?

La respuesta institucional, por ahora, se concentra en dos ideas: estabilización y reportes. En su comunicado nocturno fue explícito: “Nuestros canales no están disponibles esta noche. Es necesario para estabilizar nuestros servicios”. Y cerró con una promesa de seguimiento: “Te informaremos cómo avanzamos”.

Que servicios están disponibles

Mientras el banco termina el proceso, el menú de opciones queda reducido a operaciones puntuales. En su “avance informativo”, Bancolombia enumeró lo que se mantiene habilitado:

  • Transferir a cuentas inscritas y no inscritas de Bancolombia desde la app Mi Bancolombia.
  • Retirar en cajeros electrónicos y corresponsales bancarios.
  • Pagar con tarjetas débito (física o virtual). El banco precisó: “En compras físicas sin contacto paga hasta $300.000 por tarjeta. Si es mayor usa el chip en los datáfonos”.
  • Pagar con tarjetas de crédito (física o virtual).

En la práctica, la operación digital se sostiene con “parches”: algo de transferencias internas, acceso a efectivo y pagos con tarjeta. Lo demás —para buena parte de los clientes— queda en pausa.

Lo que NO está disponible

En el mismo comunicado, Bancolombia detalló los servicios suspendidos, varios de ellos esenciales para el día a día de personas y pequeños negocios:

  • “Tus bolsillos”.
  • “Transferir o recibir pagos por llaves, ni a cuentas no inscritas de otros bancos”.
  • “Ver tus saldos de tarjeta de crédito o de productos de inversión”.
  • “Pagar facturas”.
  • “Pagar por PSE”.

El golpe es doble: no solo limita transacciones, sino que también reduce la visibilidad financiera de los usuarios. Si una persona no puede pagar facturas, usar PSE o verificar saldos de crédito e inversiones, el control cotidiano del dinero se convierte en una fila de pendientes.

Efectos colaterales: movimientos “raros” y saldos confusos

El banco anticipó, además, que parte del problema será la forma en que se verán reflejadas algunas operaciones, especialmente con tarjeta débito. En su aviso, explicó que los movimientos podrían aparecer con descripciones genéricas: “compra cuenta ahorros nacional” o “compra cuenta ahorros internacional”.

También advirtió una situación clave para quienes usan “bolsillos” como método de organización del dinero:

  • “En tu saldo total verás la plata de la cuenta más lo que tienes en bolsillos”.
  • “Para transferencias, tu saldo disponible incluye lo que tienes en bolsillos”.
  • Pero, al mismo tiempo: “Para pagar con tarjeta débito, sacar plata en cajeros, tu saldo disponible no incluye lo que tengas en bolsillos”.

Traducido a la experiencia del usuario: podrías “ver” un total, pero no necesariamente “poder usar” todo ese monto para retirar o pagar con débito, lo que abre espacio a confusión, rechazos en compras y más presión en la atención al cliente.

El termómetro social: quejas y dudas en X

Como en episodios anteriores, la inconformidad se trasladó a redes sociales. En X, usuarios cuestionaron la estabilidad de la entidad, reportaron fallas, reclamaron por pagos represados y expresaron temor por la continuidad del servicio. El tono general: cansancio y desconfianza por una caída que vuelve a repetirse cuando la normalidad parecía haber regresado.

Qué sigue

Por ahora, Bancolombia se aferra a su hoja de ruta comunicativa: reportes cada dos horas y operación limitada mientras termina el mantenimiento. La frase que resume el momento, repetida como aviso y como explicación, es la misma que marca el pulso de este jueves: “El proceso que iniciamos anoche no ha finalizado”.

Y mientras el banco intenta estabilizar sus sistemas, los clientes —otra vez— ajustan su rutina financiera a lo básico: retirar, pagar con tarjeta y, con suerte, mover dinero solo dentro del ecosistema Bancolombia.