
Perú definió oficialmente a los dos candidatos que disputarán la Presidencia en segunda vuelta: Keiko Fujimori, de Fuerza Popular, y Roberto Sánchez, de Juntos por el Perú. El balotaje quedó programado para el domingo 7 de junio de 2026, después de que ningún aspirante alcanzara más del 50 % de los votos válidos en la primera vuelta.
Según los resultados oficiales confirmados por el Jurado Nacional de Elecciones, Keiko Fujimori obtuvo 17,19 %, equivalente a cerca de 2,8 millones de votos, mientras que Roberto Sánchez alcanzó 12,03 %, con aproximadamente 2,01 millones de votos.
La elección estuvo marcada por una alta fragmentación política, con más de 30 candidatos en competencia, retrasos en el conteo, actas observadas e impugnadas y denuncias de fraude realizadas por sectores que quedaron por fuera del balotaje. El Jurado Nacional de Elecciones declaró los resultados como definitivos e inapelables.
Los candidatos que pasan a segunda vuelta
Keiko Fujimori, de 50 años, es la hija del expresidente Alberto Fujimori, condenado en Perú por violaciones a los derechos humanos y corrupción. Esta será la cuarta vez que la líder de Fuerza Popular llega a una segunda vuelta presidencial. Su campaña se ha centrado en propuestas de seguridad, orden público y lucha contra el crimen.
Roberto Sánchez, exministro de Comercio Exterior y Turismo y actual figura de Juntos por el Perú, se presenta como un candidato de izquierda, cercano al electorado que respaldó al expresidente Pedro Castillo. Sánchez ha buscado consolidarse como vocero de sectores rurales, populares y críticos del fujimorismo.
Fujimorismo contra antifujimorismo
La segunda vuelta revive una de las divisiones políticas más profundas de Perú: fujimorismo vs. antifujimorismo.
Para sus seguidores, Keiko Fujimori representa continuidad de una línea política asociada a la seguridad, la estabilidad económica y la mano dura contra el crimen. Para sus críticos, su candidatura revive el legado autoritario de su padre y los cuestionamientos al papel de Fuerza Popular en la política peruana.
Del otro lado, Sánchez intenta reunir el voto antifujimorista y el respaldo de sectores rurales y de izquierda que consideran que el país sigue gobernado desde Lima sin atender las demandas históricas de regiones andinas y amazónicas.
Lima, las regiones y el voto rural
El mapa electoral muestra una división territorial clara. Fujimori tuvo mayor respaldo en sectores urbanos del interior y regiones de la costa y la selva. Sánchez, en cambio, obtuvo fuerza en zonas rurales, especialmente en la sierra y el sur andino, un patrón similar al visto en 2021 con Pedro Castillo.
Analistas citados por medios internacionales señalan que esta elección no solo enfrenta izquierda y derecha, sino también dos visiones del país: Lima y las ciudades frente al Perú rural y regional.
Cómo funciona la elección presidencial en Perú
En Perú, el presidente se elige por voto directo. Para ganar en primera vuelta, un candidato necesita obtener más del 50 % de los votos válidos. Si nadie alcanza esa cifra, los dos candidatos más votados pasan a una segunda vuelta.
El ganador del balotaje asumirá la Presidencia el 28 de julio de 2026 y gobernará por un periodo de cinco años.
Una campaña decisiva y polarizada
La campaña hacia el 7 de junio se anticipa intensa. Fujimori buscará ampliar su base más allá del voto duro fujimorista, mientras Sánchez intentará unir a sectores de izquierda, movimientos regionales y votantes antifujimoristas.
El reto para ambos será conquistar a una mayoría que no votó por ninguno de los dos en primera vuelta. Más del 70 % del electorado respaldó a otros candidatos, lo que convierte las alianzas, los apoyos regionales y el voto indeciso en factores decisivos.
Perú llega a este nuevo balotaje en medio de alta desconfianza ciudadana, fragmentación política, inseguridad y una década marcada por la inestabilidad institucional.