Desaparición del periodista Mateo Pérez Rueda prende las alarmas en Antioquia

El comunicador investigaba la situación de orden público en Briceño, donde se registran enfrentamientos entre el Ejército y disidencias de las Farc. Autoridades y organizaciones de prensa mantienen seguimiento al caso.

La desaparición del periodista independiente Mateo Pérez Rueda mantiene en alerta a las autoridades, a organizaciones defensoras de la libertad de prensa y a comunidades del norte de Antioquia.

Pérez Rueda, director del medio digital El Confidente, fue visto por última vez luego de ingresar a la zona rural del municipio de Briceño, donde adelantaba labores periodísticas relacionadas con los enfrentamientos entre el Ejército Nacional y el frente 36 de las disidencias de las Farc.

Según la Fundación para la Libertad de Prensa, FLIP, el comunicador se encontraba realizando reportería en la vereda Palmichal cuando desapareció. La organización informó que existen versiones preliminares sobre un posible asesinato, pero hasta el momento el caso continúa siendo tratado como una desaparición mientras no exista confirmación oficial plena.

¿Qué investigaba Mateo Pérez?

El periodista había llegado a Briceño para documentar la situación de orden público en la zona rural, afectada por combates recientes entre tropas del Ejército y estructuras armadas ilegales. Su objetivo era recoger información sobre la crisis humanitaria, los enfrentamientos y el impacto de la violencia en las comunidades campesinas.

Antes de desplazarse hacia la zona rural, Pérez Rueda habría solicitado acompañamiento y garantías de seguridad ante autoridades locales. Sin embargo, según versiones conocidas públicamente, desde la administración municipal le advirtieron sobre los riesgos de ingresar al área debido a la presencia de grupos armados.

Pese a las recomendaciones, el comunicador continuó su recorrido y posteriormente se perdió contacto con él.

¿Quién es el periodista desaparecido?

Mateo Pérez Rueda era un periodista independiente de 25 años, director de la revista digital El Confidente, un medio de Yarumal dedicado a temas de seguridad, orden público, denuncias ciudadanas y corrupción en municipios del norte antioqueño. También era estudiante de Ciencia Política de la Universidad Nacional en Medellín.

Desde su medio, Pérez había publicado contenidos sobre la presencia de grupos armados en la región, corredores estratégicos para economías ilegales y hechos de violencia en municipios como Yarumal, Briceño y zonas cercanas al Bajo Cauca antioqueño.

Versiones sobre lo ocurrido

De acuerdo con información preliminar citada por la FLIP y medios nacionales, una de las hipótesis indica que el periodista habría sido retenido en un puesto de control ilegal instalado por integrantes del frente 36 de las disidencias. También se han conocido versiones de pobladores que afirman que fue interceptado por hombres armados en zona rural de Briceño.

La Gobernación de Antioquia condenó lo ocurrido y anunció una recompensa de hasta 300 millones de pesos por información que permita identificar y capturar a los responsables.

¿Qué dicen las autoridades?

La Defensoría del Pueblo emitió una alerta por la desaparición del comunicador y expresó solidaridad con su familia, colegas y compañeros de universidad. La entidad también advirtió sobre la grave situación humanitaria que atraviesa Briceño por la confrontación entre disidencias de las Farc y el Clan del Golfo.

Por su parte, la FLIP pidió a las autoridades esclarecer los hechos, garantizar la búsqueda del periodista y proteger a los comunicadores que cubren el conflicto armado en los territorios.

La organización recordó que Antioquia registra este año 26 agresiones contra periodistas, entre ellas amenazas, obstrucciones al trabajo informativo, estigmatizaciones y otros hechos que afectan el ejercicio de la prensa.

Un caso que aumenta la preocupación por la prensa regional

La desaparición de Mateo Pérez Rueda ocurre en medio de un escenario de riesgo creciente para periodistas locales que cubren orden público en zonas con presencia de grupos armados ilegales.

Organizaciones defensoras de derechos humanos han advertido que los reporteros regionales enfrentan mayores niveles de exposición, especialmente cuando investigan hechos de violencia, control territorial, narcotráfico o corrupción en municipios donde la institucionalidad tiene limitaciones para garantizar seguridad.

Mientras avanza la búsqueda y se verifican las versiones sobre lo ocurrido, familiares, colegas y organizaciones de prensa insisten en que el caso debe ser esclarecido con urgencia.