¿Qué contempla el acuerdo?
Como parte del entendimiento, las entidades avanzarán en la firma de un nuevo contrato y en un convenio de colaboración con un enfoque dirigido a garantizar la continuidad, oportunidad y calidad de los tratamientos oncológicos.
El objetivo principal es evitar interrupciones en servicios como consultas especializadas, tratamientos, urgencias oncológicas y atención a pacientes que ya se encuentran en proceso médico.
¿Qué pasará ahora?
Tras el acuerdo, Nueva EPS deberá avanzar en los pagos pactados y formalizar los compromisos contractuales con el Instituto Nacional de Cancerología. El Instituto, por su parte, continuará prestando atención a los pacientes activos y definirá, junto con la EPS, la ruta para recibir nuevos usuarios.
La situación seguirá bajo seguimiento de las autoridades de salud, especialmente después de que el Ministerio de Salud desautorizara cualquier restricción que pudiera afectar el acceso de pacientes oncológicos a servicios de alta complejidad. :contentReference[oaicite:1]{index=1}
¿Qué había pasado antes?
La controversia comenzó cuando el Instituto Nacional de Cancerología anunció que, desde el 1 de mayo de 2026, no recibiría nuevos pacientes afiliados a Nueva EPS debido a la falta de contrato vigente, ausencia de acuerdos de pago y una cartera pendiente superior a los $146.000 millones. :contentReference[oaicite:2]{index=2}
El Instituto aclaró que mantendría la atención de urgencias oncológicas, pacientes pediátricos y personas con tratamientos activos. Sin embargo, advirtió que la situación financiera hacía inviable continuar recibiendo nuevos pacientes sin garantías de pago y autorización. :contentReference[oaicite:3]{index=3}
El Ministerio de Salud intervino públicamente y señaló que el Instituto, al estar adscrito a esa cartera, no podía adoptar decisiones que pusieran en riesgo la continuidad de la atención. También recordó que el acceso oportuno a tratamientos hace parte del derecho fundamental a la salud. :contentReference[oaicite:4]{index=4}
Contexto de la deuda
La Nueva EPS atraviesa una coyuntura financiera y administrativa tras su intervención por parte del Gobierno. En el caso del Instituto Nacional de Cancerología, la cartera pendiente creció de forma significativa en los últimos años, lo que llevó a la entidad médica a pedir acuerdos formales de pago y un nuevo marco contractual.
Con el acuerdo alcanzado, las partes buscan reducir el riesgo de nuevas suspensiones, mejorar la coordinación institucional y proteger a los pacientes que dependen de atención especializada para el tratamiento del cáncer.
Pacientes, el centro de la decisión
El caso generó preocupación entre usuarios y familias, debido a que los retrasos en tratamientos oncológicos pueden afectar la evolución de la enfermedad. Por ahora, el mensaje de las entidades es que la atención continuará y que los nuevos compromisos deberán evitar nuevas crisis en la prestación del servicio.
Las autoridades y las entidades involucradas deberán informar en los próximos días cómo se implementará el nuevo contrato, cuáles serán los plazos de pago y qué ruta deberán seguir los pacientes nuevos afiliados a Nueva EPS.


