La muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), desató una grave crisis de orden público en México con episodios de violencia, bloqueos carreteros, quema de vehículos y suspensión de servicios en distintas regiones del país. El capo fue abatido durante un operativo de fuerzas federales en el municipio de Tapalpa, a unos 130 kilómetros al sur de Guadalajara, capital del estado de Jalisco, según confirmaron autoridades mexicanas.
El operativo derivó en intensos enfrentamientos armados y un amplio despliegue de seguridad en la región. Aunque las autoridades no han detallado el saldo total de la operación ni el número de detenidos o abatidos, confirmaron que la acción fue encabezada por fuerzas militares y federales. Oseguera Cervantes, de 56 años, era considerado uno de los criminales más buscados por México y Estados Unidos, país que ofrecía hasta 15 millones de dólares por información que condujera a su captura. Washington lo señalaba de encabezar un “reinado de terror” vinculado al tráfico de fentanilo y lo catalogaba como uno de los narcotraficantes más peligrosos del continente.
Violencia en al menos nueve estados
Tras la muerte del líder criminal, presuntos integrantes del CJNG respondieron con una ola de violencia en diversas regiones del país. Se registraron bloqueos y quema de vehículos en Jalisco, Michoacán, Colima, Guerrero, Aguascalientes, Guanajuato, Nayarit, Zacatecas y Tamaulipas. Imágenes difundidas por medios locales y redes sociales mostraron autobuses y automóviles incendiados, así como columnas de humo en varias ciudades.
El Gabinete de Seguridad de México informó que se reportaron 21 bloqueos carreteros en distintos puntos del estado de Jalisco.
“Las fuerzas federales y estatales se encuentran desplegadas; todos los puntos están en proceso de control registrando un flujo a baja velocidad pero constante”, señalaron las autoridades, que confirmaron la desactivación de varios bloqueos y la presencia permanente de Ejército, Guardia Nacional y policías estatales.
En algunas zonas se suspendieron servicios de transporte público, trenes y plataformas como Uber, mientras que comercios y actividades económicas cerraron ante el riesgo de enfrentamientos. El aeropuerto de Puerto Vallarta mantuvo operaciones bajo vigilancia, aunque la aerolínea Air Canada anunció la suspensión temporal de vuelos a ese destino “debido a la situación de seguridad actual”.
Operativos y llamado a la calma
La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana instaló filtros de control en carreteras estratégicas y reforzó la vigilancia en estaciones de combustible, edificios gubernamentales y centros penitenciarios. En estados como Morelos y Guerrero se ordenó el patrullaje en municipios limítrofes para prevenir movimientos de células criminales.
El Gobierno de Guanajuato informó que la situación en 23 municipios se encuentra bajo control tras los disturbios.
“Hubo incidentes en varios municipios, los cuales ya fueron contenidos. Hay saldo blanco, detenciones y las vialidades están libres”, indicaron autoridades estatales, que también pidieron a la ciudadanía no difundir información falsa.
“Hay gran cantidad de información falsa circulando en redes sociales, incluyendo imágenes realizadas con inteligencia artificial, lo que está generando psicosis”, advirtieron.
El gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, recomendó a la población permanecer en sus hogares ante la escalada de violencia.
“Continuamos en Código Rojo, reiteramos la recomendación de evitar salir de sus hogares, los enfrentamientos están sucediendo en varias entidades federativas”, señaló el mandatario regional.
Reacciones internacionales y alertas de seguridad
La embajada de Estados Unidos en México emitió una alerta de seguridad para los estados de Jalisco, Tamaulipas, Michoacán, Guerrero y Nuevo León, instando a sus ciudadanos a permanecer bajo resguardo debido a los bloqueos y enfrentamientos relacionados con la operación contra el líder del CJNG.
Desde Washington, el subsecretario de Estado Christopher Landau calificó la muerte del capo como “una gran noticia para México, EE.UU., América Latina y el mundo” y lo describió como “uno de los capos de la droga más sanguinarios y despiadados”. Sin embargo, también reconoció la gravedad de la reacción violenta:
“No es de extrañar que los malos estén respondiendo con terror. Pero nunca debemos perder la calma”, afirmó.
Debido a las operaciones de seguridad en curso y los bloqueos de carreteras relacionados y la actividad delictiva, los ciudadanos estadounidenses en los siguientes lugares deben refugiarse en el lugar hasta nuevo aviso: estado de Jalisco (incluidos Puerto Vallarta, Chapala y Guadalajara), estado de Tamaulipas (incluidos Reynosa y otros municipios), áreas del estado de Michoacán, estado de Guerrero y estado de Nuevo León’
¿Quién era el “Mencho”
Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como “El Mencho”, fue durante más de una década uno de los hombres más buscados por las autoridades de México y Estados Unidos y el principal líder del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Nacido en 1966 en Aguililla, en el estado de Michoacán, creció en una región marcada por la presencia del narcotráfico y los cultivos ilegales. En su juventud emigró a Estados Unidos, donde fue detenido por tráfico de heroína y posteriormente deportado a México tras cumplir una condena, lo que marcó el inicio de su carrera dentro del crimen organizado.
Al regresar a su país, se integró al cartel del Milenio, una estructura criminal que operaba en el occidente mexicano. Tras la fragmentación de ese grupo, se trasladó al estado de Jalisco, donde consolidó su liderazgo y fundó a inicios de la década de 2010 el Cartel Jalisco Nueva Generación. Bajo su mando, el CJNG se expandió rápidamente hasta tener presencia en gran parte del territorio mexicano y consolidó rutas internacionales para el tráfico de metanfetaminas y fentanilo hacia Estados Unidos, convirtiéndose en una de las organizaciones criminales más poderosas del continente.
Durante su liderazgo, el grupo fue señalado por autoridades de ambos países de ejecutar masacres, ataques armados contra fuerzas de seguridad, bloqueos carreteros coordinados y actos de violencia extrema contra organizaciones rivales. Estados Unidos lo acusaba de encabezar un “reinado de terror” y de destruir “innumerables vidas” a través del tráfico de drogas sintéticas, ofreciendo hasta 15 millones de dólares por información que condujera a su captura. Su figura se convirtió en símbolo del poder y la expansión del CJNG, organización que mantuvo una fuerte influencia en la dinámica del narcotráfico regional hasta su abatimiento.
Un golpe al CJNG y un país en tensión
El Cartel Jalisco Nueva Generación se consolidó durante los últimos años como una de las organizaciones criminales más poderosas y violentas de México, con presencia en varios estados y operaciones internacionales. Bajo el liderazgo de Oseguera Cervantes, el grupo expandió su influencia en el tráfico de drogas sintéticas, especialmente fentanilo, y fue catalogado por Estados Unidos como organización terrorista.
Aunque las autoridades mexicanas consideran la muerte de “El Mencho” un golpe significativo al crimen organizado, la reacción violenta evidencia el poder operativo del cartel y la fragilidad del orden público en varias regiones del país. Mientras continúan los operativos de seguridad y se restablece gradualmente la movilidad en las zonas afectadas, México permanece en alerta ante posibles nuevas acciones de grupos criminales.


