Luego de cerca de 40 horas de labores ininterrumpidas, las autoridades confirmaron la recuperación de los seis cuerpos sin vida de los trabajadores que permanecían atrapados en una mina del municipio de Guachetá, en el departamento de Cundinamarca, tras una explosión ocasionada, al parecer, por acumulación de gases. La emergencia se registró el pasado 5 de febrero en la mina conocida como La Vidriosa, ubicada en la vereda Las Peñas, en el sector de Matasiete, en límites con Boyacá.
De acuerdo con información preliminar, los cuerpos serán entregados al Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) y Medicina Legal para que se adelanten los procedimientos de identificación , necropsia y demás trámites judiciales correspondientes. Las autoridades también anunciaron que se abrirá una investigación para establecer si la mina contaba con la documentación en regla y si se cumplían los protocolos de seguridad exigidos para este tipo de actividades.
Operativo de rescate

Las labores de búsqueda y recuperación estuvieron a cargo del grupo de Salvamento Minero de la Agencia Nacional de Minería, con apoyo del Cuerpo de Bomberos y otros organismos de socorro que se desplazaron hasta la zona desde el momento en que se reportó la emergencia.
Las condiciones dentro del socavón, marcadas por la presencia de gases, inestabilidad estructural y baja visibilidad, dificultaron el trabajo de los rescatistas, quienes debieron avanzar de manera gradual para garantizar su seguridad.
Al respecto el Gobernador de Cundinamarca informó:
“Después de las labores de rescate tras el accidente ocurrido en la mina Mata Siete del municipio de #Guachetá, fueron hallados los cuerpos sin vida de dos de los seis mineros atrapados. Asimismo se confirma que la explosión se originó por acumulación de gases, en especial metano. Es una lamentable noticia para Cundinamarca y para el sector carbonífero”
El capitán Álvaro Farfán, delegado departamental de Bomberos, explicó que una de las principales hipótesis apunta a una explosión causada por acumulación de gas metano. “Son condiciones de bastante riesgo. Lamentamos profundamente lo ocurrido y enviamos condolencias a las familias”, señaló en declaraciones a medios nacionales.
Investigación en curso
Con la recuperación de los cuerpos, las autoridades avanzan ahora en la fase judicial del caso. La Fiscalía y los entes de control evaluarán si existían fallas en los sistemas de ventilación, en las medidas de prevención o en los controles operativos de la mina.
También se revisará si la explotación minera cumplía con las normas ambientales, laborales y de seguridad establecidas por la legislación colombiana, así como la responsabilidad de los propietarios y administradores del yacimiento.
Impacto en la comunidad
La tragedia ha generado conmoción en Guachetá y en municipios vecinos, donde la minería es una de las principales fuentes de empleo. Familiares, amigos y habitantes de la región acompañaron durante varios días las labores de rescate, a la espera de noticias sobre los trabajadores atrapados.
Con este desenlace, las autoridades reiteraron el llamado a fortalecer la vigilancia sobre las condiciones de seguridad en las minas del país, con el fin de prevenir nuevas emergencias y proteger la vida de quienes dependen de esta actividad económica.


