Asesinan en México a Santiago Gallón, capo vinculado al crimen de Andrés Escobar

El homicidio del narcotraficante colombiano Santiago Gallón Henao, ocurrido en territorio mexicano, reactivó uno de los capítulos más oscuros de la historia criminal reciente de Colombia. Gallón, señalado por su relación con el asesinato del futbolista Andrés Escobar y por presuntos vínculos con estructuras paramilitares, fue acribillado en la región del Valle de Toluca, en el Estado de México, en circunstancias que aún son materia de investigación.

El crimen se registró en la noche del miércoles 4 de febrero, en un municipio cercano a Ciudad de México, donde el colombiano residía desde 2023. Las autoridades locales reportaron el hallazgo del cuerpo de un hombre con múltiples impactos de arma de fuego, cuyas características físicas coincidían con las de Gallón. Posteriormente, fuentes de inteligencia confirmaron su identidad.

El ataque y las primeras indagaciones

De acuerdo con información preliminar, el asesinato ocurrió en una zona bajo influencia de estructuras criminales ligadas a la organización conocida como La Nueva Familia Michoacana. La víctima fue interceptada por hombres armados que le dispararon en repetidas ocasiones antes de huir del lugar.

La Fiscalía del Estado de México abrió una carpeta de investigación para establecer móviles, responsables y posibles vínculos con redes del narcotráfico que operan en la región.

Autoridades mexicanas señalaron que, al momento del crimen, Gallón no contaba con esquema de seguridad visible, pese a sus antecedentes y al perfil de riesgo que representaba.

Un pasado marcado por el crimen de Andrés Escobar

Santiago Gallón se hizo conocido a nivel nacional e internacional en los años noventa, tras ser vinculado al asesinato de Andrés Escobar, ocurrido el 7 de julio de 1994 en Envigado, luego del regreso de la Selección Colombia del Mundial de Estados Unidos.

Las investigaciones demostraron que el homicida, Humberto Muñoz, se movilizaba en un vehículo propiedad de Gallón y que era su escolta. Tanto él como su hermano fueron condenados por encubrimiento, tras intentar presentar el crimen como producto de un supuesto robo.

Cabe recordar que el empresario y ganadero Santiago Gallón Henao fue señalado en los años noventa como presunto narcotraficante y vinculado de manera indirecta al asesinato del futbolista Andrés Escobar, ídolo de Atlético Nacional, ocurrido en 1994 tras el Mundial de Estados Unidos, en el que Colombia llegaba como una de las favoritas.

Escobar, conocido como “El Caballero del Fútbol”, había marcado un autogol en el partido frente a la selección estadounidense, y su posterior homicidio se convirtió en un símbolo de la intolerancia y de la violencia asociada al crimen organizado en esa década.

En ese contexto, Gallón y su hermano Pedro David fueron señalados por presuntos vínculos con apuestas ilegales, ya que su conductor, Humberto Muñoz Castro, fue quien disparó contra el defensor y luego fue capturado y condenado por homicidio. Ambos hermanos fueron investigados por encubrimiento, pero meses después quedaron en libertad tras ser absueltos por la justicia.

Aunque no fue condenado como autor material, su nombre quedó ligado para siempre a uno de los hechos más dolorosos del deporte colombiano.

De Colombia a México: el exilio del capo

Tras cumplir una breve condena por el caso Escobar, Gallón continuó en el radar de las autoridades. En 2018 fue capturado en Cúcuta por tráfico de cocaína camuflada en alimento para mascotas, pero recuperó su libertad por vencimiento de términos.

Desde entonces, se cree que se trasladó a México, donde ingresó de manera legal y obtuvo residencia. Reportes oficiales indican que llevaba una vida discreta, dedicada en apariencia a actividades comerciales y al mundo ecuestre, una de sus pasiones conocidas.

Sin embargo, fuentes judiciales confirmaron que su nombre volvió a aparecer en investigaciones relacionadas con narcotráfico y lavado de activos en territorio mexicano.

Vínculos con estructuras criminales

El asesinato ocurrió en un área dominada por grupos ligados a José Alfredo Hurtado Olascoaga, alias “El Fresa”, señalado como uno de los líderes de La Nueva Familia Michoacana.

Este grupo criminal es investigado por autoridades estadounidenses por el tráfico de grandes cantidades de metanfetaminas, heroína y cocaína hacia ese país. La Drug Enforcement Administration mantiene abiertas varias investigaciones contra sus cabecillas y ha ofrecido recompensas millonarias por información que permita su captura.

Fuentes de inteligencia no descartan que el asesinato de Gallón esté relacionado con disputas internas, ajustes de cuentas o conflictos por rutas del narcotráfico.

Repatriación del cuerpo

En las horas posteriores al crimen, una ciudadana colombiana identificada como Yina Marcela Ocampo inició los trámites para la reclamación y repatriación del cadáver. De acuerdo con registros oficiales, se trata de su esposa, con quien contrajo matrimonio en 2023 en el consulado colombiano en México.

Las gestiones se adelantan ante autoridades consulares y judiciales, mientras se completan los procedimientos forenses y legales en territorio mexicano.

Antecedentes por paramilitarismo y lavado de activos

Los expedientes criminales de Gallón incluyen señalamientos por presuntos vínculos con estructuras paramilitares en Antioquia. En 2015 fue incluido en la denominada “lista Clinton” por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, por supuestamente apoyar redes de lavado de dinero asociadas a organizaciones herederas del cartel de Medellín.

También fue relacionado con la estructura criminal conocida como “La Oficina”, dedicada al narcotráfico y a la extorsión en el Valle de Aburrá.

Reacciones políticas en Colombia

El caso generó repercusiones en el ámbito político nacional. El presidente Gustavo Petro se refirió al asesinato recordando denuncias realizadas años atrás sobre los presuntos vínculos de Gallón con grupos armados ilegales.

Por su parte, el expresidente Álvaro Uribe Vélez rechazó cualquier relación con el fallecido y calificó las acusaciones como infundadas.

El intercambio de declaraciones reavivó antiguos debates sobre el paramilitarismo, el narcotráfico y su influencia en la política colombiana.

Un caso abierto y múltiples hipótesis

Hasta el momento, las autoridades no han confirmado capturas relacionadas con el homicidio. Las principales líneas de investigación apuntan a:

  • Un posible ajuste de cuentas dentro de redes criminales.
  • Conflictos por control de rutas del narcotráfico.
  • Disputas con estructuras locales en el Estado de México.
  • Información sensible que Gallón habría manejado.

Las investigaciones continúan con apoyo de agencias internacionales, debido al historial transnacional del fallecido.

La muerte de Santiago Gallón pone fin a la trayectoria de uno de los personajes más controvertidos del crimen organizado colombiano. Su nombre quedó asociado para siempre al asesinato de Andrés Escobar, al narcotráfico, al paramilitarismo y a las redes de lavado de activos.

Hoy, su asesinato en México confirma que, incluso lejos del país, los viejos conflictos del mundo criminal siguen cobrando cuentas pendientes.