La comitiva que acompaña al presidente Petro en Washington que incluye al abogado que lo defiende tras su inclusión en la Lista Clinton

La llegada del presidente Gustavo Petro a Washington D. C. marcó el inicio de una visita diplomática de alto perfil, en medio de un contexto político  que sigue generando atención tanto en Colombia como en Estados Unidos.

El avión presidencial aterrizó a la medianoche en la Base de la Fuerza Aérea Andrews, dando paso a una agenda de cuatro días centrada en el fortalecimiento de las relaciones bilaterales, el diálogo político y la proyección internacional del Gobierno colombiano.

Una delegación amplia y estratégica

Petro llegó acompañado por una nutrida comitiva integrada por su hija Andrea Petro; el jefe de Despacho Presidencial, José Raúl Moreno; la directora del Dapre, Nohra Mondragón; la canciller Rosa Villavicencio; el ministro de Defensa, Pedro Sánchez; el embajador ante Estados Unidos, Daniel García-Peña; el director encargado de la DNI, René Guarín; el presidente de Ecopetrol, Ricardo Roa Barragán; la directora del Programa de Sustitución de Cultivos Ilícitos, Gloria Miranda; la viceministra encargada Marcela Tovar; el coordinador de Comunicaciones, Andrés Hernández; asesores del despacho presidencial y el equipo médico del mandatario.

La delegación fue diseñada para respaldar los principales ejes de la visita: seguridad, lucha contra el narcotráfico, transición energética, diplomacia política y cooperación comercial.

No hicieron parte del viaje Armando Benedetti ni el ministro de Justicia encargado, Andrés Idárraga, ausencias que no pasaron desapercibidas en el escenario político nacional.

El papel clave del abogado Daniel Kovalik

Uno de los nombres que más atención ha despertado es el de Daniel Martín Kovalik, abogado estadounidense invitado especial de la delegación.

Kovalik lidera la firma contratada por la Presidencia para la defensa jurídica internacional del mandatario, luego de su inclusión en la llamada Lista Clinton el 24 de octubre de 2025. Por este proceso, el Gobierno destinó cerca de 10.000 millones de pesos.

La presencia del jurista en la comitiva refuerza el mensaje de que el frente legal continúa siendo una prioridad en la estrategia internacional del Ejecutivo. Desde su inclusión en la lista, el Gobierno ha insistido en que se trata de una situación que debe resolverse mediante canales diplomáticos y jurídicos, y no solo políticos.

Un mensaje previo al viaje

Antes de partir, el presidente se refirió públicamente a su encuentro con su homólogo estadounidense, Donald Trump, y convocó a la ciudadanía a respaldar el proceso desde Colombia.

Antes de su viaje, el presidente Petro envió un mensaje en el que destacó la importancia del diálogo regional. “Vamos por el pacto por la vida de Latinoamérica”, expresó, en la que también invitó a los colombianos a acompañar simbólicamente su visita desde las plazas públicas del país.

“Tenemos muchas razones para lograr un pacto por la vida, por las Américas, el mundo y por supuesto, para Colombia. Espero entregar buenas noticias”, señaló el jefe de Estado.

Y agregó: “Espero que mientras esté reunido con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, también estén reunidos los colombianos en las plazas públicas, congregados con la cadena de los afectos. Tenemos muchas razones para lograr un pacto por la vida, por las Américas, el mundo y por supuesto, para Colombia”

”Espero entregar buenas noticias”: mencionó el mandatario desde el Comando Aéreo de Transporte Militar.

La convocatoria fue acompañada por un mensaje en redes sociales, en el que Petro reveló haber sostenido una conversación con el encargado de negocios estadounidense, John McNamara, como antesala al encuentro bilateral.

Reunión en la Casa Blanca y agenda central

El punto más relevante de la visita será la reunión del 3 de febrero en la Casa Blanca, prevista para las 11:00 de la mañana.

El encuentro busca exponer las prioridades de Colombia en materia de seguridad, cooperación antidrogas, transición energética y comercio, así como revisar el estado de las relaciones bilaterales en un contexto regional complejo.

Además, el mandatario adelantará reuniones con el secretario general de la Organización de los Estados Americanos y con congresistas de los partidos Republicano y Demócrata, en espacios orientados al diálogo hemisférico.

Componente académico y comunitario

La agenda incluye también una conferencia en la Universidad de Georgetown, donde Petro abordará los retos del cambio climático en el continente, uno de los ejes centrales de su política exterior.

Asimismo, está programado un encuentro con la diáspora colombiana en la Biblioteca Martin Luther King, con el objetivo de fortalecer los vínculos con los connacionales residentes en Estados Unidos.

Diplomacia simbólica y comercial

La visita contempla gestos simbólicos. Entre ellos, un poncho elaborado por comunidades de Nariño destinado a la primera dama estadounidense, Melania Trump. Sobre el obsequio para el presidente Trump, no se han revelado detalles.

En el plano económico, Petro sostendrá reuniones con agremiaciones del sector cacaotero, buscando impulsar la comercialización del producto colombiano como alternativa dentro de la política de sustitución de cultivos ilícitos.

Entre la diplomacia y la defensa jurídica

La presencia de Daniel Kovalik, el alto costo del contrato jurídico y la permanencia del mandatario en la Lista Clinton han convertido esta visita en un escenario donde convergen diplomacia, política y defensa legal.

Para el Gobierno, Washington se convierte no solo en el epicentro del diálogo bilateral, sino también en un espacio clave para respaldar la estrategia internacional frente a los cuestionamientos jurídicos que enfrenta el presidente.

Mientras avanzan las reuniones y los encuentros programados, la atención se mantiene puesta en los resultados concretos que pueda arrojar esta visita: desde el fortalecimiento institucional hasta el impacto que pueda tener en la situación legal del mandatario.

En ese equilibrio entre relaciones exteriores y defensa personal, Gustavo Petro afronta en la capital estadounidense uno de los momentos más delicados y decisivos de su actual mandato.