El Gobierno nacional informó avances relevantes en la investigación técnica del accidente aéreo ocurrido en la ruta Cúcuta–Ocaña, que dejó 15 personas fallecidas y es considerado uno de los siniestros más graves registrados en el país en lo corrido de 2026. La aeronave, al servicio de Satena, se estrelló en una zona rural de difícil acceso entre los municipios de La Playa de Belén y Hacarí, en el departamento de Norte de Santander.
Entre las víctimas se encontraban el representante a la Cámara Diógenes Quintero, el candidato a la curul de paz Carlos Salcedo Salazar, el exconcejal de Ocaña Juan David Pacheco, reconocido médico neurocirujano y su esposa, además de otros líderes regionales, profesionales y miembros de la tripulación.
Las cajas negras o grabadores de vuelo (FDR) y de cabina (CVR) fueron recuperados en el sitio del siniestro y estan bajo custodia de las autoridades aeronáuticas, este es un elemento clave para determinar las causas técnicas del accidnete. La Aeronáutica Civil y la Fiscalía continuarán recopilando información pericial y testimonial para reconstruir la secuencia de eventos que condujo al accidente.
El director de la Aeronáutica Civil, Luis Alfonso Chimenty, explicó que el proceso investigativo se desarrolla conforme a los protocolos internacionales: “Contar con los grabadores de vuelo y de cabina nos permite avanzar en una etapa determinante de la investigación. Ya tenemos una línea inicial de trabajo, que deberá ser validada con el análisis completo de datos y evidencias recolectadas en terreno”.
Comunicado de MinTransporte y la Aeronáutica Civil
El Gobierno nacional,, informó avances significativos en la investigación técnica del siniestro aéreo ocurrido en la ruta Cúcuta–Ocaña, reafirmando su compromiso con la verdad, la rigurosidad técnica y el respeto por las víctimas y sus familias.
Desde la madrugada de este miércoles, los 15 cuerpos recuperados en el lugar del siniestro fueron trasladados a la ciudad de Cúcuta, donde continúan los procedimientos correspondientes por parte de las autoridades competentes.
La Aeronáutica Civil confirmó que los grabadores de datos de vuelo (FDR) y de voz de cabina (CVR), así como la baliza de emergencia, ya se encuentran bajo custodia oficial, lo que permite avanzar en una fase clave de la investigación técnica del siniestro.
El equipo de la Dirección de Investigación de Accidentes Aéreos ya se encuentra en el sitio del siniestro y culminó la primera caminata técnica de reconocimiento, con identificación inicial de restos, ubicación de elementos relevantes y una primera aproximación a la dinámica del impacto, que servirá como base para el desarrollo de hipótesis técnicas.
La ministra de Transporte, Mafe Rojas, señaló que el Gobierno está actuando con total responsabilidad institucional: “Nuestra prioridad es que esta investigación se adelante con absoluto rigor técnico, sin especulaciones y con respeto por las víctimas y sus familias. Como Gobierno, garantizamos que cada avance será comunicado de manera oportuna y únicamente por los canales oficiales”.
Por su parte, el director de la Aeronáutica Civil, Luis Alfonso Chimenty, explicó que el proceso investigativo se desarrolla conforme a los protocolos internacionales: “Contar con los grabadores de vuelo y de cabina nos permite avanzar en una etapa determinante de la investigación. Ya tenemos una línea inicial de trabajo, que deberá ser validada con el análisis completo de datos y evidencias recolectadas en terreno”.
La Aeronáutica Civil precisó que la escena del siniestro presenta alteraciones derivadas del acceso de personas al lugar, situación que ya fue identificada y está siendo considerada dentro del análisis técnico del caso.
Las labores de investigación continuarán en función de las condiciones geográficas, de seguridad y de conectividad del área, priorizando siempre la integridad de los equipos técnicos desplazados al sitio”.
El vuelo y la pérdida de contacto
La aeronave había despegado de Cúcuta a las 11:42 a. m. desde el aeropuerto Camilo Daza y tenía programado aterrizar en Ocaña a las 12:05 p. m.. Sin embargo, perdió comunicación con la torre de control minutos antes de iniciar el descenso, cuando se aproximaba a la zona montañosa del nororiente del país.
Esta fue la última comunicación del avión de Satena
Se dio a conocer la última comunicación que tuvo el piloto de la aeronave Satena con la torre de control, en la que decía que estaba listo para iniciar el descenso.
“Cúcuta aproximación, Satena 8849 estaría listo para el descenso”, dijo el piloto.
“Satena 8849, descenso a discreción y sin tránsito reportado, QNH 1016, notifique 10 millas antes de Ocaña”, agregó la torre de control.
“1016, llamará 10 millas fuera y descenso a discreción”, respondió el piloto.
“Satena 8849, comunique autoanuncios en Ocaña 122,9”, concluyó la torre de control.
Esta fue la última comunicación que tuvo el avión de Satena antes de que se estrellara, por lo que, al no tener más respuesta y desaparecer del radar, las autoridades sabían que algo malo iba a pasar.”
Tras ese intercambio, la aeronave dejó de responder y desapareció de los sistemas de seguimiento.
Medicina Legal inicia la identificación de las víctimas
El Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses confirmó que asumió el proceso de identificación de las 15 personas fallecidas que ingresaron a la Dirección Seccional Norte de Santander, sede del Instituto en Cúcuta.
Se dispusieron cinco equipos forenses para el análisis técnico-científico integral de los quince (15) cuerpos, conforme a los protocolos establecidos para este tipo de casos, con el fin de adelantar los procedimientos de identificación.
Así mismo, se dispuso el apoyo de personal forense de las sedes de Pamplona, Ocaña y Bucaramanga. Adicionalmente, el proceso de identificación cuenta con el respaldo de equipos especializados desde la Dirección Regional Bogotá.
En atención a la naturaleza misional del Instituto, la información técnica y procedimental derivada de estas actuaciones será puesta, de manera oportuna, exclusivamente en conocimiento de las autoridades competentes, dentro del marco de la investigación.
Habla el presidente de Satena
El presidente de Satena, Óscar Zuluaga, entregó nuevas declaraciones y respondió a los interrogantes sobre las posibles causas del accidente, en especial sobre la fatiga de la tripulación y las condiciones de seguridad en la región del Catatumbo.
“El piloto tenía más de 10.000 horas de vuelo y una experiencia superior a los 20 años, mientras que el copiloto contaba con más de 7.000 horas de vuelo. No hay ningún elemento que permita inferir que hubo fatiga o presión externa en la operación”, aseguró Zuluaga.
Voceros técnicos de la compañía explicaron que, conforme al Reglamento Aeronáutico Colombiano, las tripulaciones pueden volar hasta ocho horas diarias y cumplir hasta 12 horas y media de servicio. En este caso, el vuelo tenía una duración aproximada de cuatro horas y media, por lo que no superaba los límites permitidos.
Sobre el orden público en el Catatumbo, Zuluaga indicó: “Hasta el momento, no existe información que indique la intervención de factores externos o de seguridad en el accidente. La comunicación entre la tripulación y el control de tráfico aéreo fue normal, sin ningún tipo de alerta o presión”.
El directivo también descartó presiones económicas para mantener la operación aérea: “Los estándares de seguridad de Satena y de la empresa operadora CEARCA son altos. No había hipótesis sobre mal tiempo ni sobre condiciones externas que afectaran el vuelo”, afirmó, reiterando que será la Aeronáutica Civil la entidad encargada de establecer las causas definitivas del siniestro.
Lo que sigue en la investigación
La caja negra o grabadores de vuelo (FDR) y de cabina (CVR) bajo custodia oficial, la investigación entra ahora en una fase técnica determinante. La Aeronáutica Civil y la Fiscalía continuarán recopilando información pericial y testimonial para reconstruir la secuencia de eventos que condujo al accidente.
Las autoridades insistieron en que no habrá hipótesis preliminares públicas hasta contar con el análisis completo de datos.


