Las autoridades citaron a interrogatorio este viernes 23 de enero a Zenaida Pava Vargas, una mujer mencionada en el expediente judicial por el envenenamiento con talio que causó la muerte de dos menores en Bogotá.
Su nombre apareció en la investigación luego de que el domiciliario que transportó el paquete de frambuesas contaminadas con talio la señalara como la persona que se las entregó luego de atender un requerimiento de domicilio por una aplicación y la mujer mayor de cabello blanco como la describe él le dio $10.000 pesos de propina.
Pava ha negado cualquier participación en los hechos y, según confirmó su abogado, en las últimas horas envió una comunicación formal a la Fiscalía en la que reiteró su inocencia y manifestó su disposición a colaborar con la investigación, durante los últimos años ha vivido fuera del país, por lo que afirma que para la fecha de los hechos en abril de 2025 se encontraba residiendo fuera de Colombia.
La diligencia de interrogatorio de indiciado es de carácter reservado y dado que Zenaida Pava está fuera del país se va a realizar de manera virtual.
Zenaida aportará fotografías de reuniones familiares donde demostraría que para la fecha de los hechos no estaba en el lugar que indica el domiciliario.
El caso sigue bajo atención mientras en el Reino Unido se define si Zulma Guzmán Castro, hoy detenida en Londres, será extraditada a Colombia para responder por estos hechos. En ese contexto, la inclusión de Zenaida Pava en el expediente ha abierto una nueva línea de indagación. La mujer ha asegurado públicamente que no conoce a Guzmán Castro y que no tiene vínculo alguno con el envío del paquete mortal. Su familia sostiene, además, que para la fecha en que ocurrieron los hechos ella no se encontraba en Colombia y que reside en el exterior desde hace varios años.
Según el expediente, el testimonio del domiciliario es una de las principales razones por las que su nombre fue incorporado a la investigación. El mensajero relató que el 3 de abril recibió el paquete en un edificio del norte de Bogotá, cerca del parque de la 93, de manos de una mujer mayor que se identificó como Zenaida y que pagó el servicio en efectivo. No obstante, la defensa de Pava plantea la posibilidad de una suplantación de identidad, hipótesis que estaría siendo evaluada por la Fiscalía, especialmente por el rastro digital asociado al envío, que ubica parte de las comunicaciones fuera del país.
Otro elemento bajo revisión es un posible vínculo con un local comercial en el norte de Bogotá, desde donde habría salido el paquete. Familiares de Pava aseguran que ella no tiene relación con ese sector de la ciudad ni con las personas mencionadas por el domiciliario, incluido un hombre identificado como “Yeison”, quien aparece en el expediente como el destinatario inicial del encargo y que, según versiones periodísticas, sería un asesor espiritual con presuntos nexos con Zulma Guzmán Castro.
¿Qué es el interrogatorio de indiciado en el sistema penal colombiano?
El profesor Jhonie Giraldo abogado penalista, explicó a Focus Noticias que en el sistema penal colombiano, el interrogatorio de indiciado es una diligencia formal que realiza la Fiscalía General de la Nación cuando una persona aparece vinculada a una investigación penal, pero aún no ha sido imputada. Su finalidad es escuchar la versión de quien podría estar involucrado en los hechos que se investigan, permitirle ejercer su derecho de defensa desde una etapa temprana del proceso y contrastar su relato con el material probatorio que obra en el expediente.
Esta diligencia no es un juicio ni implica una declaración de culpabilidad. Durante el interrogatorio, la Fiscalía puede formular preguntas relacionadas con los hechos, las circunstancias de tiempo, modo y lugar, y los posibles vínculos del indiciado con otras personas o eventos relevantes del caso. El indiciado, por su parte, tiene el derecho a guardar silencio total o parcial, a responder solo aquello que considere pertinente y a no autoincriminarse, garantías consagradas en la Constitución y en el Código de Procedimiento Penal.
El interrogatorio debe realizarse con la presencia de un abogado defensor, ya sea de confianza o asignado por la Defensoría del Pueblo. La asistencia letrada no es opcional: si la persona citada no cuenta con abogado, la diligencia no puede adelantarse válidamente. El defensor cumple un papel clave al orientar al indiciado, velar por el respeto de sus derechos y, si lo considera necesario, intervenir para hacer observaciones o recomendar que no se responda determinadas preguntas.
Finalmente, lo dicho en un interrogatorio de indiciado puede ser utilizado como elemento probatorio dentro del proceso penal, razón por la cual expertos recomiendan asumir esta diligencia con preparación jurídica. Tras el interrogatorio, la Fiscalía puede continuar con la investigación, archivar el caso, o avanzar hacia una imputación formal si considera que existen méritos suficientes.
TESTIMONIO DEL DOMICILIARIO
El mensajero menciono en su testimonio a Zenaida Pava Vargas de 63 años de edad, quien —según la declaración entregada a la Fiscalía General de la Nación— habría sido la persona que, el 3 de abril de 2025, suministró el paquete e insistió para que fuera entregado en la vivienda de la familia Bedout, pese a un primer intento fallido. La información reposa en el marco de la investigación que también vincula a la empresaria Zulma Guzmán Castro, hoy detenida en Reino Unido por el doble homicidio y las lesiones de los otros jóvenes.
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El testimonio que permitió identificar a Zenaida Vargas Pava
Caracol Radio obtuvo el testimonio de 12 páginas que el domiciliario entregó a la Fiscalía, en el que relata con detalle los momentos previos y posteriores a la entrega del paquete que contenía frambuesas contaminadas con talio. Esa declaración se convirtió en una pieza central del expediente por la muerte de Bedout, de 14 años, y Forero, de 13, así como por el envenenamiento de otros dos menores que sobrevivieron.
El relato comienza en un edificio de tres pisos, ubicado cerca del parque de la 93, en el norte de Bogotá. El mensajero explicó que allí recibió el paquete por parte de una mujer de edad avanzada. “Era un edificio chiquito de tres pisos, de color blanco con puertas de vidrio. Me atendió una celadora bajita, de uniforme azul oscuro. Yo le dije que iba por un pedido a nombre de un hombre que creo que era Yeison. Ella llamó a la oficina y al ratico salió y me dijo que ya bajaban”, narró.
Minutos después, según su versión, descendió una mujer con cabello completamente blanco, gafas y vestimenta formal, quien se identificó como Zenaida. “Bajó una señora de edad, tenía el cabello blanco completamente. Se veía de edad, no recuerdo la vestimenta exacta, pero era como con ropa formal, de gafas, cabello largo”, agregó.
Fue ella quien le entregó el paquete y confirmó la dirección del domicilio. “Ella me entregó el paquete, me dijo que si tenía la dirección. Yo le dije la que estaba en la aplicación; ella me dijo que sí era esa, me pagó en efectivo, me dio 10 mil y me dijo: ‘Deje así, y ya’”, agregó el mensajero.
Las autoridades lograron establecer que la mujer descrita corresponde a Zenaida Pava Vargas, nacida el 13 de septiembre de 1962, residente en Bogotá y hoy considerada una nueva figura clave dentro del proceso penal.
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El asesor espiritual
En el expediente judicial del caso por el envenenamiento de frambuesas con talio que causó la muerte de dos menores en Bogotá, la Fiscalía General de la Nación ha identificado un personaje que podría convertirse en una pieza clave del rompecabezas: un hombre mencionado por el domiciliario que llevó el paquete fatal. En su testimonio ante el ente investigador, el mensajero aseguró que recibió el encargo a nombre de un hombre identificado solamente como “Yeison”, figura que, según reportó Caracol Radio, correspondería a Yeison Rosas, descrito en el expediente como un supuesto asesor espiritual que, en algún momento, habría tenido cercanía con la principal señalada del caso, Zulma Guzmán Castro.
De acuerdo con la declaración del domiciliario, el origen de las frambuesas envenenadas se remonta a un edificio pequeño ubicado en el norte de Bogotá. Allí, al pedir que lo atendieran por un encargo a nombre de “Yeison”, fue referido al interior del inmueble, donde posteriormente recibió el paquete de fruta con chocolate que contenía talio.
La Fiscalía, según fuentes periodísticas, ha consignado en el expediente el nombre de Yeison Rosas como la persona descrita por el domiciliario, con la calificación de asesor espiritual y con vínculos —hasta ahora no esclarecidos públicamente— con Zulma Guzmán Castro, presunta autora intelectual del envío que terminó en tragedia.
En la entrevista exclusiva de Zulma Guzmán con Focus Noticias la empresaria manifestó que no daría detalles sobre la identidad y relación con el asesor espiritual mencionado.
Focus Noticias es el único medio que ha entrevistado a Zulma Guzmán, donde habló entre otros temas de su relación con Juan de Bedout padre de una de las menores fallecidas por talio, el mentalista, la instalación del GPS en el vehículo de su amante, de la compra continua de frambuesas, de la muerte de Alicia Graham esposa del economista de Bedout y que hice los días antes y después de la muerte de las menores
El primer intento fallido de entrega
El domiciliario relató que, al llegar al conjunto residencial donde vive la familia Bedout, fue atendido por una menor rubia de entre 12 y 13 años, quien se negó a recibir el paquete. “Ahí salió una niña rubia de unos 12 o 13 años. Ella me dijo que no habían pedido nada y que como no traía nombre de la persona que lo iba a recibir, tenía dos opciones: o devolverlo o quedármelo yo”, aseguró.
El mensajero explicó que ya había recibido el pago por el servicio y que no sabía cómo proceder. “Yo le dije que no sabía porque a mí ya me habían pagado ese pedido por adelantado, me habían pagado 10 mil pesos por el servicio. Entonces la niña me dijo que ella no lo podía recibir porque no le habían informado nada”, agregó.
Ante la negativa, se retiró del lugar y marcó la entrega como fallida. Sin embargo, la historia no terminó ahí.
La insistencia para que el paquete fuera entregado
Cuando ya había avanzado hacia la avenida Circunvalar, el domiciliario recibió una llamada de la misma mujer que le había entregado el paquete. “La señora que me entregó me llamó y me dijo que por qué había marcado la entrega como fallida. Yo le dije que no lo había entregado porque las personas que salieron del apartamento no conocían el pedido”, relató.
Según su testimonio, Zenaida Vargas Pava le pidió que regresara y le ofreció pagarle más dinero, reiterándole que se trataba de un regalo. “Yo le dije que ya iba de regreso para devolverle el pedido donde ella lo había entregado y ella me dijo que no, que le hiciera el favor de devolverme”, se lee en la declaración.
De vuelta en el conjunto residencial, el mensajero habló con el celador y le explicó que se trataba de un regalo. Al mencionar el nombre del destinatario, el vigilante reaccionó de inmediato. “Yo volví y le dije al celador que era un regalo, le di el nombre y el apellido que me habían dado y él dijo: ‘Ah, es Martín’”, relató.
Martín de Bedout de 21 años es uno de los jóvenes que resultó envenenado, pero que logró sobrevivir. Es hermano de Ines de Bedout una de las menores que falleció.
El mensaje posterior y el rastro telefónico
El testimonio también señala que, tras la entrega, Zenaida Pava Vargas volvió a comunicarse con el domiciliario para confirmar que el paquete había sido recibido. “La señora me escribió por mensaje de texto que si me habían recibido el pedido. Yo le dije que sí y ella me dijo que en ese momento no podía pagarme porque iba en TransMilenio, pero que apenas llegara a la casa me mandaba la plata”, puntualizó.
Los investigadores lograron extraer del teléfono del mensajero los números desde los cuales fue contactado, un rastro que condujo hasta Zulma Guzmán Castro y hasta una mujer conocida como ‘Zenai’, hoy plenamente identificada como Zenaida Vargas Pava.
El interrogatorio programado para este viernes será clave para que las autoridades contrasten las versiones y determinen el grado de responsabilidad de las personas mencionadas en el proceso. La Fiscalía continúa recopilando pruebas para esclarecer la cadena de hechos que llevó al envenenamiento de las frambuesas y a la muerte de las dos menores, un caso que ha generado amplia conmoción pública y que sigue en etapa de investigación.


