La Unión Europea ha tomado la decisión de suspender la aprobación del acuerdo comercial bilateral con Estados Unidos, en respuesta a las amenazas del presidente Donald Trump de imponer aranceles adicionales contra países europeos que se opongan a las decisiones sobre Groenlandia. La medida marca un claro punto de inflexión en las relaciones transatlánticas, y eleva las tensiones entre ambas potencias comerciales más importantes del mundo.
“¡El acuerdo UE-EE.UU. queda suspendido indefinidamente!”, declaró Bernd Lange, presidente de la comisión de comercio del Parlamento Europeo.
¿Qué decisión tomó la UE?
El Parlamento Europeo anunció este miércoles la suspensión del proceso de ratificación del pacto comercial alcanzado con Washington en julio de 2025, conocido informalmente como el “acuerdo de Turnberry”. Bernd Lange, presidente de la Comisión de Comercio del Parlamento, declaró que el Legislativo europeo no continuará con la aprobación del acuerdo “hasta que Estados Unidos decida retomar un camino de cooperación en lugar de confrontación”.
La eurocámara también advirtió que las amenazas de aranceles de Trump —que incluyen un 10 % a partir de febrero, escalar a 25 % en junio y potencialmente más— constituyen una forma de presión coercitiva que atenta contra la soberanía de los Estados miembros y la integridad territorial de Dinamarca y Groenlandia.
El acuerdo comercial: cifras, alcance y bienes
El acuerdo, que había sido negociado entre la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el propio Trump, tenía como objetivo restaurar estabilidad y previsibilidad en el comercio transatlántico, el cual mueve alrededor de 1,6 billones de euros en bienes y servicios al año entre la UE y Estados Unidos.
Componentes clave del acuerdo (antes de la suspensión)
- Aranceles máximos del 15 % para la mayoría de las exportaciones europeas hacia EE. UU., simplificando y limitando los tipos que podían ser mucho más altos en sectores como automóviles o productos industriales.
- Tasas cero o reducidas para varios grupos de productos, incluidos algunos bienes farmacéuticos, semiconductores y mercancías tecnológicas seleccionadas.
- Eliminación de barreras no arancelarias, con compromisos para facilitar el comercio en áreas como certificación de productos y normativas técnicas.
- Mejor acceso al mercado de UE para productos agrícolas estadounidenses “no sensibles”, valorado en alrededor de 7 500 millones EUR, incluyendo soja, semillas, frutos secos y alimentos procesados.
- Cooperación energética y tecnológica, con compromisos europeos para importar gas natural licuado, petróleo y tecnologías clave por un estimado de 750 000 millones USD en los próximos años.
Sin embargo, el pacto no había sido ratificado aún en su totalidad por el Parlamento Europeo, ni se había implementado por completo en los parlamentos nacionales de los Estados miembros, lo que ha facilitado su congelación formal en respuesta a las tensiones políticas actuales.
Impacto y próximos pasos
La congelación del acuerdo ha sido interpretada por analistas como el punto más alto de tensión comercial entre Europa y Estados Unidos en décadas, y podría tener consecuencias económicas y geopolíticas profundas si no se supera mediante diálogo diplomático.
La UE ha convocado además una cumbre de emergencia para definir respuestas coordinadas, que podrían incluir desde aranceles de represalia sobre productos estadounidenses —estimados en decenas de miles de millones de euros— hasta otras contramedidas comerciales si la disputa continúa escalando.
Mientras tanto, expertos en comercio advierten que la suspensión del acuerdo podría revertir parte del progreso logrado en la facilitación de intercambios transatlánticos y generar incertidumbre tanto para empresas europeas como estadounidenses, particularmente en sectores clave como la automoción, la tecnología, los productos farmacéuticos y la energía.


