Davos, Suiza.— El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aterrizó este miércoles en Suiza poco antes de la 1:00 p.m. hora local (7:00 a.m. ET), más de dos horas después de lo previsto, luego de que su avión presidencial, el Air Force One, presentara un problema eléctrico que obligó a regresar a la Base Conjunta Andrews, en Maryland, y a cambiar de aeronave en plena noche.
El retraso alteró su agenda diplomática en el marco del Foro Económico Mundial de Davos y provocó la cancelación de al menos una reunión bilateral, incluida la prevista con el canciller alemán, Friedrich Merz. Aun así, Trump llegó directamente a la sede del foro alpino, donde ofreció un discurso que no tardó en sacudir a sus aliados europeos.
Desde antes de su llegada, cientos de líderes empresariales, funcionarios y jefes de Estado se congregaron en el salón principal del foro, conscientes de que la participación de Trump, marcada por crecientes tensiones transatlánticas, sería uno de los momentos más observados de la cumbre.
Un aterrizaje accidentado y una llegada cargada de tensión
Según confirmó la Casa Blanca, el vuelo presidencial original tuvo que regresar a Estados Unidos debido a un “problema eléctrico menor”, lo que obligó al mandatario a cambiar de avión antes de continuar su viaje a Europa. Finalmente, Trump llegó a Suiza y se trasladó rumbo a Davos, donde estaba programado para hablar ante el Foro Económico Mundial a las 14:30 hora local.
El contratiempo aéreo se sumó a un contexto ya delicado: la renovada presión de Trump para que Estados Unidos obtenga el control de Groenlandia, un territorio autónomo de Dinamarca y miembro indirecto de la OTAN, ha generado inquietud entre los aliados europeos y ha reavivado el debate sobre la cohesión de la alianza atlántica.
“Todo lo que pedimos es obtener Groenlandia” sin utilizar la fuerza
En su discurso, Trump volvió a insistir en la necesidad de que Estados Unidos adquiera Groenlandia, aunque aseguró de forma explícita que no recurrirá a la fuerza militar.
“Probablemente no conseguiríamos nada a menos que decidiera usar una fuerza excesiva, en cuyo caso seríamos, francamente, imparables”, dijo Trump. “Pero no haré eso. No necesito usar la fuerza. No quiero usar la fuerza. No usaré la fuerza”.
El mandatario calificó esa afirmación como una de las más importantes de su intervención:
“Esa es probablemente la declaración más importante que he hecho, porque la gente pensaba que usaría la fuerza”.
Sin embargo, dejó claro que su objetivo sigue siendo la plena propiedad de la isla ártica.
“Todo lo que Estados Unidos pide es un lugar llamado Groenlandia”, afirmó. “Se necesita la propiedad para defenderla. No se puede defender con un contrato de arrendamiento”.
Más adelante reiteró:
“Todo lo que pedimos es obtener Groenlandia, incluyendo el título de propiedad, porque se necesita la propiedad para defenderla”.
Trump pide “negociaciones inmediatas” con Europa
Ante una audiencia repleta de líderes mundiales y empresarios, Trump llamó a iniciar conversaciones formales con los aliados europeos para discutir la posible adquisición del territorio.
“Busco negociaciones inmediatas para discutir nuevamente la adquisición de Groenlandia por parte de Estados Unidos, tal como hemos adquirido muchos otros territorios a lo largo de nuestra historia”, declaró.
Según Trump, solo Estados Unidos tiene la capacidad real de proteger la isla:
“Solo Estados Unidos puede proteger esta vasta extensión de tierra, esta enorme masa de hielo, desarrollarla, mejorarla y hacer que sea beneficiosa y segura para Europa y para nosotros”.
El presidente sostuvo además que el control estadounidense de Groenlandia no debilitaría, sino que fortalecería a la OTAN.
“Esto no sería una amenaza para la OTAN. Esto mejoraría enormemente la seguridad de toda la alianza”, afirmó, aunque volvió a quejarse de que Estados Unidos ha sido “tratado de forma muy injusta” por el bloque militar.
Críticas a Dinamarca y referencias a la Segunda Guerra Mundial
Trump fue especialmente duro con Dinamarca, país que se niega a negociar la cesión de Groenlandia. El presidente calificó al Gobierno danés de “desagradecido” y evocó episodios históricos para reforzar su argumento.
“Dinamarca cayó ante Alemania tras solo seis horas de combate y fue totalmente incapaz de defenderse a sí misma o a Groenlandia”, afirmó. “Estados Unidos se vio obligado a hacerlo”.
El mandatario lamentó la decisión histórica de devolver la isla a Dinamarca tras la guerra:
“¿Qué estupidez cometimos al hacerlo?”, se preguntó. “Pero lo hicimos. ¿Y cómo pueden ser tan desagradecidos ahora?”.
Aunque reconoció las dificultades económicas de explotar la isla —“hay que perforar cientos de metros de hielo”—, aseguró que esa no es la razón principal de su interés.
“La necesitamos por razones estratégicas de seguridad nacional e internacional”, afirmó.
Un discurso cargado de críticas a Europa
Desde el inicio de su intervención, Trump dejó claro que no suavizaría su tono.
“Es un placer estar de vuelta en la hermosa Davos, Suiza, y dirigirme a tantos respetados líderes empresariales, tantos amigos y pocos enemigos”, dijo, provocando risas contenidas en la sala.
Poco después lanzó duras críticas contra Europa, afirmando que algunas partes del continente “ni siquiera son reconocibles”.
“Mis amigos regresan de diferentes lugares y dicen: ‘No lo reconozco’”, señaló. “Y no como algo positivo, sino como algo muy negativo”.
Trump atribuyó lo que considera un deterioro europeo a políticas de inmigración, aumento del gasto público y dependencia de importaciones extranjeras.
“Yo amo a Europa y quiero que le vaya bien, pero no va por el buen camino”, afirmó.
El “milagro económico” estadounidense, según Trump
El presidente dedicó buena parte de su discurso a exaltar lo que llamó el “milagro económico” de Estados Unidos bajo su presidencia.
“Hemos demostrado que estaban equivocados”, dijo, en referencia a quienes auguraban efectos negativos por sus aranceles y los despidos masivos de empleados federales.
“En un año, nuestra agenda ha producido una transformación como no se había visto en Estados Unidos en más de 100 años”.
Trump aseguró que la inflación “ha sido derogada” y que la economía estadounidense crecerá al doble de la tasa proyectada por el Fondo Monetario Internacional, sin presentar cifras concretas.
“Estados Unidos es el motor económico del planeta”, afirmó. “Y cuando Estados Unidos prospera, el mundo entero prospera”.
También defendió su política energética, celebrando el impulso al gas, el petróleo, el carbón y la energía nuclear, y criticando duramente a las energías renovables y a lo que llamó “la izquierda radical” en Europa, citando el caso de Alemania.
Habló de los aranceles y la reducción del déficit comercial.
La Unión Europea congela el acuerdo comercial con EE. UU. tras las amenazas de Trump
Las repercusiones del discurso del presidente Donald Trump en Davos no se limitaron al escenario diplomático. Horas después de su intervención, un grupo clave de eurodiputados bloqueó la votación para ratificar el acuerdo comercial entre la Unión Europea y Estados Unidos, en respuesta directa a las amenazas del mandatario estadounidense relacionadas con Groenlandia y con la imposición de nuevos aranceles.
“¡El acuerdo UE–EE. UU. queda suspendido indefinidamente!”, anunció Bernd Lange, presidente de la Comisión de Comercio del Parlamento Europeo, a través de un mensaje publicado en la red social X. La decisión paraliza el proceso de ratificación del pacto firmado preliminarmente el pasado verano, que contemplaba aranceles del 15 % para productos europeos exportados al mercado estadounidense.
Aunque una parte del acuerdo ya había comenzado a aplicarse tras el entendimiento alcanzado en julio, no está claro si esas disposiciones se mantendrán vigentes o si el bloqueo legislativo afectará a la totalidad del marco comercial.
Lange explicó que la medida responde a lo que calificó como una escalada de presiones por parte de Washington.
“Ante las continuas y crecientes amenazas, incluidas las amenazas arancelarias, contra Groenlandia, Dinamarca y otros aliados europeos, no nos ha quedado otra alternativa que suspender el trabajo legislativo hasta que Estados Unidos retome un camino de cooperación en lugar de confrontación”, afirmó en una rueda de prensa.
Trump ha advertido que impondrá aranceles del 10 % a partir del 1 de febrero —que podrían elevarse hasta el 25 % en junio— a países como Dinamarca, Francia, Alemania, Países Bajos, Suecia, Finlandia, Noruega y Reino Unido si se oponen a la cesión de Groenlandia. Para el Parlamento Europeo, estas amenazas constituyen “un ataque contra los intereses económicos y la soberanía territorial de la Unión”.
Ucrania, Rusia y Groenlandia: las definiciones de Trump en Davos
Tras concluir su discurso formal en el Foro Económico Mundial, Donald Trump participó en una sesión de preguntas y respuestas en la que abordó otros dos temas centrales de la agenda internacional: la guerra entre Rusia y Ucrania y su insistencia en adquirir Groenlandia.
Sobre el conflicto en Europa del Este, el presidente estadounidense afirmó que Moscú y Kyiv están “razonablemente cerca” de alcanzar un acuerdo, aunque describió la relación entre sus líderes como marcada por un nivel de animosidad inusual.
“Hay un odio tremendo, un odio anormal entre ellos”, señaló Trump, en referencia al presidente ruso, Vladimir Putin, y al mandatario ucraniano, Volodymyr Zelensky. Aun así, sostuvo que ambas partes “quieren llegar a un acuerdo”.
“Es un equilibrio muy difícil. Es una masacre, es horrible lo que está pasando, es una guerra de drones”, afirmó. “Tenemos que detenerlo”.
Trump aseguró que Estados Unidos está impulsando conversaciones paralelas con ambas partes y lanzó una advertencia directa:
“Creo que hemos llegado a un punto en el que pueden unirse y llegar a un acuerdo. Y si no lo hacen, son unos estúpidos. No quiero ofender a nadie, pero tienen que cerrar este acuerdo”.
Fuentes cercanas a la Casa Blanca confirmaron que Trump planea reunirse con Zelensky en Davos este jueves para continuar las conversaciones sobre un posible camino hacia el fin del conflicto. De forma paralela, el enviado especial Steve Witkoff y Jared Kushner viajarán a Moscú para reunirse con Putin, en un intento de acelerar las negociaciones.
Trump también cuestionó el rol de Estados Unidos en la guerra y volvió a cargar contra Europa y la OTAN.
“¿Qué ha obtenido mi país aparte de muerte, destrucción y enormes cantidades de dinero?”, preguntó. “Europa tiene que ocuparse de Ucrania. Nosotros no. Estados Unidos está muy lejos. Nos separa un gran y hermoso océano”.
En cuanto a Groenlandia, el mandatario volvió a insistir en que su interés no es negociable. Aunque reiteró que no recurrirá a la fuerza militar, dejó claro que considera la adquisición de la isla como una cuestión estratégica prioritaria.
“No hay ninguna nación o grupo de naciones que pueda garantizar la seguridad de Groenlandia como lo haría Estados Unidos”, sostuvo, reforzando un mensaje que ya había provocado reacciones adversas entre los aliados europeos.
Gaza, la ONU y una propuesta controvertida
En uno de los pasajes más polémicos, Trump afirmó que la junta encargada de la reconstrucción de Gaza, impulsada por su administración, podría incluso reemplazar a la ONU, a la que calificó de ineficaz para poner fin a los conflictos.
Trump se reunirá con líderes de ocho países europeos: Dinamarca, Alemania, Noruega, Reino Unido, Francia, Suecia, Países Bajos y Finlandia que son miembros de la Otán.
Expectativa y preocupación en Davos
La llegada de Trump a Davos, precedida por amenazas de imponer aranceles a Dinamarca y a otros aliados si no negocian sobre Groenlandia, ha generado una mezcla de expectativa y preocupación entre los asistentes.
Funcionarios europeos, según diversas fuentes, planean utilizar el foro como escenario para una intervención diplomática destinada a enfriar las tensiones que ya han puesto en entredicho la estabilidad de la OTAN y el futuro del orden transatlántico.
Mientras tanto, el mensaje de Trump fue claro y directo: su apuesta por Groenlandia sigue intacta, su confianza en la economía estadounidense es absoluta y su disposición a confrontar a Europa, incluso desde el corazón de los Alpes suizos, permanece sin cambios.


