El joven se entregó voluntariamente en Cartagena; juez avaló el procedimiento y confirmó respeto de garantías
Este lunes 10 de noviembre fue legalizada la captura de Ricardo Rafael González Castro, señalado de ser el segundo agresor en los hechos que derivaron en la muerte de Jaime Esteban Moreno Jaramillo, estudiante de la Universidad de los Andes, tras una violenta golpiza ocurrida en la madrugada del 31 de octubre en Chapinero, al norte de Bogotá.
González de 22 años se presentó en las instalaciones de la Fiscalía en Cartagena, en compañía de su defensa, luego de varios días de búsqueda y versiones cruzadas sobre su paradero.
Frente a un juez de control de garantías, la Fiscalía le imputó el delito de homicidio agravado como coautor del crimen.
Juez legaliza la captura
Durante la audiencia, la jueza verificó que el procedimiento se cumplió conforme a la ley y que se respetaron los derechos del detenido desde el momento de su entrega.
Al no existir objeciones por parte de la Fiscalía, la defensa o los representantes de víctimas, la captura quedó debidamente legalizada.
La orden de captura había sido expedida el 7 de noviembre, ante la evidencia que vinculaba al joven con el ataque cometido junto a Juan Carlos Suárez Ortiz, primer capturado por estos hechos.
La defensora de González, Gladys Marcela López, anunció:
“No nos oponemos a la legalización de la captura solicitada por la Fiscalía General de la Nación.”
Imputación por homicidio agravado
La fiscal del caso, Elsa Reyes, imputó a González el delito de homicidio agravado, cuya pena oscila entre 400 y 600 meses de prisión (33 a 50 años).
Indicó que existe evidencia suficiente para establecer que el imputado habría actuado de manera violenta y consciente de que los golpes propinados podían causar la muerte del estudiante.
Según la Fiscalía, González y Suárez atacaron a Moreno en vía pública, pese a que la víctima ya se encontraba en evidente estado de indefensión.
La fiscal detalló:
“Al caer al suelo, usted le propinó una patada en la espalda de tal fuerza que lo dejó tendido sin poder levantarse nuevamente.”
Indicó además que tanto González como Suárez continuaron la agresión mientras la víctima sangraba profusamente por nariz, ojos y boca.
“Como resultado, Moreno Jaramillo sufrió múltiples fracturas en el cráneo, las cuales desencadenaron su muerte ese mismo día.”
La Fiscalía calificó la actuación como dolosa, al considerar que los agresores sabían que sus acciones podían causar un desenlace fatal.
Circunstancias de mayor punibilidad
Durante la diligencia, el abogado de las víctimas, Francisco Bernate, solicitó a la Fiscalía incluir circunstancias de mayor punibilidad en la imputación. “Pedimos que se contemplen agravantes como motivo fútil, intolerancia, ocultamiento y abuso de superioridad”, indicó Bernate, al considerar que el ataque se produjo “por la espalda y en condición de indefensión”. Según explicó el penalista, el motivo fútil aplica “cuando para los agresores la vida de la víctima no tiene ningún valor”, argumento que, a su juicio, encaja con lo ocurrido en el caso del joven estudiante de Ingeniería de Sistemas.
“Se obró sin respeto por la vida humana; matar a golpes a una persona en vía pública, derivado de un acto de intolerancia, revela mayor punibilidad”, explicó.
Entrega en Cartagena
La entrega de González a las autoridades se produjo el domingo 9 de noviembre en Cartagena.
Videos registrados en la zona mostraron al joven despidiéndose de familiares antes de ingresar al búnker de la Fiscalía.
La defensora afirmó que su representado nunca salió del país, ni tenía intención de fugarse hacia Venezuela, como se había especulado.
“Ricardo decidió presentarse voluntariamente para responder ante la justicia”, aseguró la abogada.
La familia del indiciado sostuvo que permaneció en Cartagena desde el día del crimen y que su entrega refleja voluntad de colaborar con la justicia.
Relato fiscal de los hechos
La madrugada del 31 de octubre, Moreno fue atacado luego de salir de la discoteca Before, ubicada en la calle 64 con carrera 15.
Según la Fiscalía, cerca de las 3:25 a. m., Suárez le propinó un primer golpe en la cabeza; minutos después, ambos agresores regresaron y, alentados por una mujer, retomaron la agresión.
La fiscal Reyes relató que Moreno intentó ponerse de pie, pero recibió una patada de González que lo dejó inmóvil. Ambos habrían continuado golpeándolo mientras sangraba.
Las lesiones provocaron un trauma craneoencefálico severo que derivó en su muerte horas después en un centro asistencial.
Lo que viene
Tras la legalización de la captura e imputación de cargos, se espera la reanudación de la audiencia de medida de aseguramiento, durante la cual la Fiscalía solicitará prisión preventiva contra González.
El primer implicado, Juan Carlos Suárez Ortiz, enfrenta el mismo cargo. Su audiencia, suspendida previamente por accidente en el complejo judicial de Paloquemao del juez, José Hofman quien se fracturó el fémur izquierdo y fue incapacitado por 30 días, por lo que se asignará un nuevo juez de control de garantías para que continúe la audiencia de medida de aseguramiento este miércoles.
En total, cuatro personas —dos hombres y dos mujeres— han sido vinculadas a la investigación.
Las dos mujeres estarían en calidad de testigos o posibles coautoras.
Defensa de las víctimas pide a la Fiscalía incluir agravantes por motivo fútil y abuso de superioridad
La Fiscalía detalló los hechos que rodearon el ataque ocurrido la madrugada del 31 de octubre en el norte de Bogotá. La fiscal del caso afirmó que González, de 22 años, “golpeó repetidamente a la víctima hasta dejarla en estado de indefensión y, posteriormente, causarle la muerte”. Según la acusación, el joven le propinó una “patada en la espalda” a Moreno, lo siguió agrediendo en la cabeza y el tórax, y le provocó “signos de ahogo con su propia sangre”, lo que evidencia la brutalidad del ataque.
Por su parte, el también representante de las víctimas, Camilo Rincón, pidió al juez que se precise si la Fiscalía considera que los agresores “colocaron o se aprovecharon del estado de indefensión” de la víctima. Rincón también solicitó incluir la agravante por sevicia, en atención al “trato cruel y desmedido” que, según la descripción fiscal, sufrió Moreno durante la agresión. Las peticiones de ambos abogados quedaron registradas en el acta de la audiencia, que continuará en los próximos días ante un juez de control de garantías.
La audiencia también permitió esclarecer las circunstancias de la entrega de González. El joven se presentó voluntariamente el lunes 10 de noviembre en la sede de la URI Canapote, en Cartagena, su ciudad de origen, tras conocer que existía una orden de captura en su contra desde el viernes 7. En el momento de la diligencia, la defensa aseguró que nunca intentó huir del país ni tenía intención de viajar a Venezuela, como se había especulado. En los videos de seguridad analizados por la Fiscalía, González fue identificado como el hombre que vestía de negro y portaba un disfraz con orejas de conejo, mientras golpeaba a la víctima junto a otro sujeto.
El otro implicado, Juan Carlos Suárez Ortiz, de 27 años, ya había sido imputado previamente por el delito de homicidio agravado y no aceptó cargos. Ambos fueron señalados como coautores del crimen que le costó la vida a Jaime Esteban Moreno, de 20 años, estudiante de Ingeniería de Sistemas de la Universidad de Los Andes. La audiencia de Suárez Ortiz fue suspendida días atrás debido a un accidente del juez del caso, y se espera que se reanude este miércoles. Entretanto, la Fiscalía confirmó que dos mujeres que se encontraban en el lugar de los hechos siguen vinculadas a la investigación.


